El origen textil del Norte Grande en el Día de la Industria y los desafíos del sector productivo actual

Las raíces artesanales e industriales de la región NOA marcan la génesis del desarrollo nacional.
Nacionales02/09/2026Catamarca RuralCatamarca Rural
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Foto: Fábrica Confecat, Catamarca.

El 2 de septiembre marca una cita insustituible en el calendario económico nacional para reflexionar sobre el entramado productivo de la Argentina. Instituida en 1941, la efeméride recuerda el hito del 2 de septiembre de 1587, cuando zarpó del puerto de Buenos Aires la carabela San Antonio con rumbo a Brasil impulsada por el obispo del Tucumán, Fray Francisco de Vitoria. En sus bodegas transportaba lienzos, sombreros, frazadas y prendas de algodón tejidos en la antigua Gobernación del Tucumán, territorio integrado por Santiago del Estero, Catamarca y el resto del Norte rioplatense.

Aquel envío textil pionero constituyó formalmente la primera exportación manufacturada de la historia del país. Sin embargo, la crónica de la época registró que, en el interior de aquellas bolsas y lienzos elaborados con fibra e hilo local, se escondían valiosos cargamentos de plata del Potosí para eludir las trabas aduaneras de la Corona española. De este modo, la génesis fabril argentina nació entrelazada entre el esfuerzo artesanal del tejido interiorano y las encrucijadas fiscales de su tiempo.

El historiador y especialista en economía regional, el doctor Juan Manuel Morales, dijo al respecto que "el trabajo de las hilanderas y tejedores de las tierras catamarqueñas y del NOA ya abastecía en el siglo XVI a todo el virreinato, marcando un perfil industrial genuino que precede a las grandes fábricas modernas".

En el contexto actual, las pymes, el sector agroindustrial y las plantas textiles atraviesan un periodo de reestructuración y desafíos ante la caída del consumo y el impacto de las variables macroeconómicas. Las cámaras productivas expresaron su mirada cautelosa sobre el presente y señalaron la necesidad de consolidar el agregado de valor en origen para defender el empleo local y sostener la actividad industrial regional.

En tanto, el empresario textil y presidente de la Unión Industrial de Catamarca (UICA), Carlos Muia, dijo que "la principal dificultad que atraviesan el comercio y la industria es la pérdida del poder adquisitivo". Asimismo, el dirigente fabril advirtió que "la industria textil está seriamente amenazada y atacada por la importación indiscriminada", al tiempo que remarcó que "el sector industrial tiene un fuerte efecto multiplicador en la economía".

A más de cuatro siglos de aquella primera embarcación, el espíritu industrial de Catamarca reafirma la vigencia de sus raíces productivas y mantiene firme la premisa de defender el trabajo y el valor agregado desde el interior hacia el país.

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