Una productora de Entre Ríos contó por qué apostó al pecán orgánico y pidió asociarse

El cultivo de pecán también abre oportunidades para productores del noroeste argentino, aunque las condiciones climáticas y la escala de producción plantean desafíos diferentes a los de otras regiones del país. Así lo señaló Graciela Don, productora de Entre Ríos, durante el cuarto Simposio Sudamericano de Pecán, donde compartió su experiencia con el cultivo orgánico, la elaboración de productos derivados y la importancia de asociarse para ampliar las posibilidades comerciales.
Don participó de las jornadas técnicas que se realizaron en Tucumán y Catamarca y destacó el aprendizaje que le dejó el recorrido por los establecimientos de la región. “Me encantó ayer tanto el vivero en Tucumán como la finca que visitamos. Dos climas completamente distintos, calidades distintas, muchísimo aprendizaje. Fue excelente y muy útil”, contó en diálogo con CATAMARCA RURAL.
La productora también marcó las diferencias entre cultivar pecán en Entre Ríos y hacerlo en el noroeste, donde predominan condiciones semiáridas. Sin embargo, sostuvo que el cultivo puede desarrollarse en distintos ambientes si existe una apuesta sostenida y un trabajo planificado. Como ejemplo, recordó la experiencia de Carter Pecán, en Catamarca, y el esfuerzo realizado para poner en marcha la plantación: “Acá está la tierra, acá le pusimos riego, acá le pusimos empeño y acá estamos”.
Para Don, ese recorrido representa buena parte de lo que implica emprender en el sector agropecuario. “El mundo del emprendedorismo es así. Todos empezamos con una especie de impulso interno, más allá de los análisis económicos. No te dan las cuentas y durante muchísimos años hay que ponerle mucha inversión, esfuerzo y demás”, explicó.
Su propia experiencia comenzó con la decisión de transformar el campo de producción convencional a orgánico. La conversión demandó tres años y, en ese proceso, implantó los árboles de pecán en un momento en el que, según recordó, todavía había poco conocimiento técnico y profesional sobre el cultivo. Con el paso del tiempo, el proyecto comenzó a dar sus primeros resultados y a sumar valor a la producción.
Actualmente, el establecimiento cuenta con certificación orgánica y elabora distintos productos a partir de la nuez pecán: aceite, harina y pasta, además de comercializar las nueces enteras y en mitades. Don, que es médica cardióloga y especialista en nutrición, vinculó esa decisión con su interés por la salud y el cuidado ambiental. “Todo fue a partir del amor por la tierra y por la salud, no solamente del ser humano, sino también del planeta”, señaló.
La productora destacó además la importancia de integrar las distintas etapas del negocio, desde la producción y el acondicionamiento hasta el procesamiento y la comercialización directa. Sin embargo, reconoció que la escala sigue siendo una limitación para acceder a determinados mercados. “Para consolidar un contenedor de exportación se necesitan 20 toneladas y yo todavía estoy chiquita, no alcanzo las 20 toneladas”, explicó.
Ante ese escenario, planteó que la asociatividad puede ser una herramienta para que los productores alcancen mayores volúmenes y puedan avanzar en la comercialización conjunta. “Hay que asociarse, hay que asociarse. Así que bienvenidos los productores que quieran recorrer el camino de lo orgánico”, expresó.
Al finalizar, Don también se refirió a su paso por Catamarca y destacó la experiencia del encuentro, tanto por los establecimientos visitados como por el intercambio con los productores locales. “Muy linda la experiencia, muy buena gente. Me encantó, la verdad nunca estuve en Catamarca”, concluyó.








Lo más visto

Desde Chile a Catamarca: el emprendimiento que produce leche de burra y elabora 13 cosméticos

El INTA busca nuevos directores en tres regiones: los requisitos para participar

El Noa se convierte en el epicentro internacional del pecán

Llueve sobre mojado

NOA: buscan monitoreadores de campo para la campaña citrícola













